20090218

Señor, que yo vea...



Imagen

Las palabras de Cristo y de Pablo arrojan una luz particular para el mundo de hoy. Es una situación que se repite. Los sabios y los inteligentes se quedan alejados de la fe, con frecuencia ven con pena a la muchedumbre de los creyentes que reza, que cree en los milagros, que se agrupa alrededor del Padre Pío. Aunque a decir verdad no son todos los doctos, y quizá ni siquiera la mayoría, pero ciertamente es la parte más influyente, que tiene a disposición los micrófonos más potentes, la chatting society, como se dice en inglés, la sociedad que tiene acceso a los grandes medios de comunicación.

Muchos de ellos son personas honestas y sumamente inteligentes y su posición se debe a la formación, al ambiente, a experiencias de vida, y no tanto a una resistencia ante la verdad. Por tanto, no se trata de emitir un juicio sobre estas personas con nombres y apellidos. Yo mismo conozco a algunas de ellas y les tengo una gran estima. Pero esto no debe impedirnos descubrir el núcleo del problema. La cerrazón a toda revelación de lo alto, y por tanto a la fe, no es causada por la inteligencia, sino por el orgullo. Un orgullo particular que consiste en el rechazo de toda dependencia y en la reivindicación de una autonomía absoluta por parte del pensador.

Homilía del Padre Raniero Cantalamessa, OFM Cap.,
predicador de la Casa Pontificia


Leer más

20090217

Mala levadura



Caifás (Anthony Quinn)
Jesús de Nazareth, 1977


Actúa como grupo cerrado
Actúa con aires de superioridad
Se motiva por la competencia y el prestigio
Margina a los Pequeños

Leer más

20090215

Errantes



Imagen

Pero ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Cómo creerán en aquel a quien no han oído? ¿Cómo oirán sin que se les predique?

Romanos 10, 14

20090213

Oración penitente



Yo sé que me quieres, señor, porque eres bueno;
Porque tienes un corazón sensible, perdóname.
Limpia mi pecado y levántame de mis caídas.
Me siento pequeño ante Ti, que eres Santo.
Tus ojos han mirado con misericordia
Mi corazón dañado por el pecado.

Tú amas lo profundo y limpio que hay en mí.
Me amas suavemente
Como amigo en el silencio.
Abrázame y tu amor cambiará mi corazón.
Sé mi amigo y caminaré hacia la cumbre.

Devuélveme el gozo y la alegría que perdí;
Deja que mi vida sea como una fiesta.
Olvida Señor, el mal que hice;
Ayúdame a renovarme
Y a perdonar yo también al que me ofende.

Que nazca en mí un corazón puro
Y una voluntad firme.
Quiero ver tu rostro alegre a mi lado
Y tu fuerza que me acompaña.
Dame la alegría de tu Salvación;
Un corazón sincero que opte por ti.

Me pides, Señor, un corazón arrepentido,
Un corazón sincero y noble
Capaz de empezar cada día de nuevo
Perdonando de corazón a los demás
Tal como Tú lo haces conmigo

Fuente

20090212

Misa Tridentina



Foto: Joseph Ratzinger celebrando la Misa

En la historia de la Liturgia hay crecimiento y progreso pero ninguna ruptura. Lo que para las generaciones anteriores era sagrado, también para nosotros permanece sagrado y grande y no puede ser improvisamente totalmente prohibido o incluso perjudicial. Nos hace bien a todos conservar las riquezas que han crecido en la fe y en la oración de la Iglesia y de darles el justo puesto. Obviamente para vivir la plena comunión tampoco los sacerdotes de las Comunidades que siguen el uso antiguo pueden, en principio, excluir la celebración según los libros nuevos. En efecto, no sería coherente con el reconocimiento del valor y de la santidad del nuevo rito la exclusión total del mismo.
Benedicto XVI
Fragmento de la Carta del Santo Padre a los Obispos
que acompaña la Carta Apostólica "MOTU PROPRIO DATA"
cobre el uso de la Liturgia Romana
anterior a la reforma de 1970

Texto completo

Misa Tridentina en Chile

Cómo sanar



Sagrario
de la Capilla de la Virgen de los Rayos de la Medalla Milagrosa
de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul
Santiago, Chile



Dador de luy espléndido,
a cuya luz serena,
pasada ya la noche,
el día se repliega.

Mensajero de luz
que de luz centellea,
no es del alba el lucero:
eres tu, Luz de veras,
más brillante que el sol,
todo luy y pureza;
enciende vuestro pecho,
alumbra el alma nuestra.

Ven, Autor de la vida,
prez de la luz paterna,
sin cuya gracia el cuerpo
se sobresalta y tiembla.

A Cristo, rey piadoso,
y al Padre gloria eterna,
y por todos los siglos
al Espíritu sea.
Amén

(UnosMomentos)

20090211

Lourdes




"Santísima Virgen de Lourdes,
que a ninguno desamparas ni desechas,
mírame con ojos de piedad
y alcánzame de tu Hijo perdón de mis pecados
para que con devoto afecto celebre
tu santa e inmaculada Concepción,
en tu milagrosa imagen de Lourdes
y reciba después el galardón de la bienaventuranza
del mismo de quien eres Madre."

Amén

Fuente