20090213

Oración penitente



Yo sé que me quieres, señor, porque eres bueno;
Porque tienes un corazón sensible, perdóname.
Limpia mi pecado y levántame de mis caídas.
Me siento pequeño ante Ti, que eres Santo.
Tus ojos han mirado con misericordia
Mi corazón dañado por el pecado.

Tú amas lo profundo y limpio que hay en mí.
Me amas suavemente
Como amigo en el silencio.
Abrázame y tu amor cambiará mi corazón.
Sé mi amigo y caminaré hacia la cumbre.

Devuélveme el gozo y la alegría que perdí;
Deja que mi vida sea como una fiesta.
Olvida Señor, el mal que hice;
Ayúdame a renovarme
Y a perdonar yo también al que me ofende.

Que nazca en mí un corazón puro
Y una voluntad firme.
Quiero ver tu rostro alegre a mi lado
Y tu fuerza que me acompaña.
Dame la alegría de tu Salvación;
Un corazón sincero que opte por ti.

Me pides, Señor, un corazón arrepentido,
Un corazón sincero y noble
Capaz de empezar cada día de nuevo
Perdonando de corazón a los demás
Tal como Tú lo haces conmigo

Fuente

20090212

Misa Tridentina



Foto: Joseph Ratzinger celebrando la Misa

En la historia de la Liturgia hay crecimiento y progreso pero ninguna ruptura. Lo que para las generaciones anteriores era sagrado, también para nosotros permanece sagrado y grande y no puede ser improvisamente totalmente prohibido o incluso perjudicial. Nos hace bien a todos conservar las riquezas que han crecido en la fe y en la oración de la Iglesia y de darles el justo puesto. Obviamente para vivir la plena comunión tampoco los sacerdotes de las Comunidades que siguen el uso antiguo pueden, en principio, excluir la celebración según los libros nuevos. En efecto, no sería coherente con el reconocimiento del valor y de la santidad del nuevo rito la exclusión total del mismo.
Benedicto XVI
Fragmento de la Carta del Santo Padre a los Obispos
que acompaña la Carta Apostólica "MOTU PROPRIO DATA"
cobre el uso de la Liturgia Romana
anterior a la reforma de 1970

Texto completo

Misa Tridentina en Chile

Cómo sanar



Sagrario
de la Capilla de la Virgen de los Rayos de la Medalla Milagrosa
de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul
Santiago, Chile



Dador de luy espléndido,
a cuya luz serena,
pasada ya la noche,
el día se repliega.

Mensajero de luz
que de luz centellea,
no es del alba el lucero:
eres tu, Luz de veras,
más brillante que el sol,
todo luy y pureza;
enciende vuestro pecho,
alumbra el alma nuestra.

Ven, Autor de la vida,
prez de la luz paterna,
sin cuya gracia el cuerpo
se sobresalta y tiembla.

A Cristo, rey piadoso,
y al Padre gloria eterna,
y por todos los siglos
al Espíritu sea.
Amén

(UnosMomentos)

20090211

Lourdes




"Santísima Virgen de Lourdes,
que a ninguno desamparas ni desechas,
mírame con ojos de piedad
y alcánzame de tu Hijo perdón de mis pecados
para que con devoto afecto celebre
tu santa e inmaculada Concepción,
en tu milagrosa imagen de Lourdes
y reciba después el galardón de la bienaventuranza
del mismo de quien eres Madre."

Amén

Fuente

20090209

Eluana volvió al Padre



Imagen

Infórmate

Al aproximarse a los enfermos y sufrientes, la Iglesia se ve guiada por una visión precisa y completa de la persona humana «creada a imagen de Dios y dotada de dignidad y derechos humanos inalienables» (Ecclesia in Asia, n. 33). En consecuencia, la Iglesia insiste en el principio de que no todo aquello que es técnicamente factible es moralmente admisible. Los recientes y enormes progresos y la capacidad de la ciencia médica nos dan a todos una gran responsabilidad respecto del don de la vida que Dios nos ofrece y que es siempre tal en todas sus condiciones. Debemos estar vigilantes contra cualquier violación y supresión de la vida. «Somos... los custodios de la vida, no los propietarios... Desde el momento de la concepción, la la vida humana involucra la acción creadora de Dios y permanece para siempre en un vínculo especial con el Creador fuente de la vida, y su único fin» (Ecclesia in Asia, n. 35).
Juan Pablo II
Mensaje con motivo de la X Jornada Mundial del Enfermo
11 de febrero de 2002



"Para el tratamiento me inspiraré en el bien de los enfermos, en lo que yo pueda y sepa; jamás en daño suyo ni con mala intención.
A nadie que me pidiere mortífero veneno se lo daré; ni aconsejaré su uso; tampoco administraré abortivo a mujer alguna.
Pura y santamente viviré y ejerceré mi arte."
Juramento Hipocrático, fragmento.

20090206

La Buena Prensa


San Juan Bosco
Fundador de los Salesianos
Patrono de los Editores Católicos



"Un libro puede entrar hasta en las casas en que no entra el sacerdote, y hasta los mismos malos lo toleran como recuerdo o regalo. Cuando se ofrece a sí mismo, no se sonroja, y si se le abandona, no se enfada; enseña la verdad sin prisas si se lee; despreciado, no se queja, sino que suscita el remordimiento aquel que produce deseos de conocer la verdad: él siempre está a punto para enseñarla. A lo mejor se está, cubierto de polvo, sobre el pupitre del estudio o en el anaquel del la biblioteca, y nadie piensa en él; pero, llega la hora de la soledad, del desánimo, del dolor, de la tristeza, o simplemente de la necesidad de distracción o de la angustia por el futuro, y entonces este amigo fiel se sacude el polvo, abre sus páginas ... y se repiten las prodigiosas conversaciones de San Agustín, del beato Colombino y de San Ignacio de Loyola.
Comprensivo con los miedos a causas del respeto humano, se entretiene a solas con ellos sin levantar la menos sospecha; familiarizado con los buenos, está pronto a darles conversarción y a acompañarlos siempre y a todas partes. ¡Cuantas almas se salvaron por los buenos libros; a cuantas preservaron de la corrupción y espolearon al bien!".
Carta de Don Bosco a los Salesianos sobre la difusión de los buenos libros

Fuente

Respeto humano



Herodes Antipas (Christopher Plumer)
Jesús de Nazareth, 1977


Imagen


No eres más santo cuando te alaban, ni más vil si te desprecian.
Lo que eres, eso eres: ni se puede decir más de ti de lo que Dios sabe que eres.
Si miras lo que eres dentro de ti, no tendrás cuidado de lo que de fuera hablan de ti.
El hombre ve lo de fuera; Dios el corazón (I Sam 16, 7).
Tomas de Kempis
Imitación de Cristo


Acerca del respeto humano